Mitología Astur – El basilisco

Dicen que el basilisco nace del huevo que pone un gallo, en vez de una gallina.
El gallo cuando cumple los siete años pone un huevo (aparenta ser puntiagudo y carece de yema), es incubado entre el cuchu (forma asturiana de “estiércol”) por un sapo y con el calor de este será incubado hasta que eclosione , del que nacerá una culebra muy venenosa denominada Basiliscu.
Hay dos versiones diferentes de su aspecto:
1ª.- En la que aparece como una serpiente con cresta de gallo que puede alcanzar varios metros de lontigud
2ª.- Aún más terrible, en la que es un gallo que en vez de plumas traseras tiene una larga cola de serpiente. En esta segunda apariencia emitía un «glayíu» (grito o ruido estruendoso en asturiano) que aturdía los oídos de quien lo escuchase y la fuerza de su mirada era tal, que quien le mirase a los ojos directamente moría al instante.Tambien podia convertir a las personas en piedra o de matarles en cuanto los tocasen o de lanzar sobre ellos un aliento fetido. Solo hay que poner un espejo y al reflejarse en él, el Basiliscu muere. También huye con el canto de un gallo.
Hay zonas asturianas en que cuentan que del fatídico huevo no tiene yema o es negra, de él nacían una legión de “malinos”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esta es una tienda de demostración para realizar pruebas — no se completará ningún pedido. Descartar